Argentina: Estudiantes de la UNS desarrollan innovación para el monitoreo de personas mayores

Imagen tomada de: http://bit.ly/2d8xFlD
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Una aspecto fundamental en la formación de alumnos en las universidades es la aplicación de sus conocimientos de forma práctica, ya que esta actividad les permite desarrollar capacidades inventivas, de resolución de problemas y habilidades cognitivas que les serán de gran utilidad en el ámbito profesional.

Un ejemplo de lo anterior es el caso de un grupo de alumnos de tres ingenierías de la Universidad Nacional del Sur (UNS), quienes ganaron la instancia local del Rally de Innovación con un proyecto de ayuda remota para personas mayores. Fue pensado para brindar asistencia en caso de urgencia, a través de un reloj inteligente.

Esta idea respondió a uno de los desafíos planteados por la organización de la competencia: el diseño de un acompañante remoto para personas mayores que sea superador de “botón de pánico”.

La fundamentación fue que el aumento de la expectativa de vida hace que exista una población importante de adultos mayores que viven solos en sus domicilios, y no siempre en condiciones que garanticen un modo seguro de vida.

Por ello, los estudiantes Mariana Walter (Ingeniería Química), Augusto Ferraro, Andrés Martín y Juan Manuel Stoessel (Ingeniería Industrial); Manuel Martínez y Agustín Baratçabal (Ingeniería Mecánica) y el docente Adrián Urrestarazu, idearon un dispositivo que brinde ayuda en tres aspectos: dificultades diarias, como caídas o extravíos, auxilio de servicios de emergencias y administración de medicamentos. Por ejemplo, en caso de descompensación remite alertas a un ayudante terapéutico o una ambulancia.

El reloj, a su vez, mide la presión arterial, temperatura, pulsaciones y actividad electrodérmica, entre otros parámetros. Y tiene GPS, micrófono y parlante, con conectividad 4G. Otra prestación es registrar las dosis y frecuencias de ingestión de medicamentos, teniendo en cuenta que la confusión y toma equivocada por la cantidad de fármacos es una de sus complicaciones de salud más habituales.

También tiene dos botones de alerta, y conexión inalámbrica con un expendedor de remedios, que ofrece al paciente el tipo y la cantidad correctos. Está conectado a un servidor informático, al que tienen acceso personas especializadas y que almacena todos los registros en una base de datos.

Según el evento, el sistema envía un alerta a un teléfono celular indicado –puede ser familiar, médico o enfermero- que, con una aplicación desarrollada especialmente, mostrará de qué se trata y hasta la ubicación del paciente.

Augusto Ferraro tiene 23 años, es estudiante de Ingeniería Industrial y ya había participado en 2014. “Nos ofrecieron diez desafíos el día del evento y tuvimos que elegir uno, proponer una solución, presentarla con un video y acompañarla de un plan de negocios”, explicó. “Quisimos un dispositivo que brinde seguridad y acompañamiento a adultos mayores para cuidar su salud. Creemos que es una solución factible e innovadora”, agregó.

“Luego todos tiramos ideas, investigamos bastante para ver si había algo parecido. Durante la noche nos dedicamos a desarrollar el video y el modelo de negocios. Yo dormí media hora y algunos del grupo no durmieron nada. Más allá del desarrollo de la innovación, la experiencia es un muy buen entrenamiento para aprender a trabajar bajo presión, en equipo, compartir opiniones”, dijo Augusto.

Los desafíos son problemas reales de las empresas patrocinadoras o instituciones participantes, que no han sido abordados todavía y que requieren de una solución creativa. Estos no están limitados únicamente al ámbito tecnológico.

Fuente: http://bit.ly/2d8wMcJ