Argentina: Aerogeneradores Sociales una iniciativa inclusiva y sustentable de la UNTREF

El proyecto Aerogeneradores Sociales, a cargo de un grupo de docentes y estudiantes de Ingeniería Ambiental y la Licenciatura en Higiene y Seguridad del Trabajo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), se amplió y hoy hay dos nuevas máquinas en construcción para la Sede de Villa Lynch y la Municipalidad de Santa Cruz que se instalarán entre agosto y octubre, mientras en paralelo su equipo de investigación obtiene importantes reconocimientos de la comunidad académica internacional.

El año pasado, este equipo de trabajo se abocó a la elaboración de un prototipo de aerogenerador a base de materiales reciclados, con vistas a suplir la falta de energía eléctrica en asentamientos y barrios humildes de la zona.

El proyecto comenzó en la Sede de Villa Lynch, donde se puso a prueba el primer modelo, y según su director, el docente e investigador de esas carreras, Dr. Lucio Ponzoni, desde entonces creció exponencialmente. “En un primer momento hicimos un estudio de factibilidad, testeamos los materiales y su adaptación a los vientos de la zona. Hoy perfeccionamos los modelos, se abrieron nuevas líneas de trabajo y hemos desarrollado sensores que permiten medir la calidad del aire y un diseño que responde al de las casas energéticamente eficientes”, explicó sobre su evolución.

Además, Ponzoni señaló que ya tienen listos algunos manuales de usuario para que los propios vecinos puedan montar los aerogeneradores. Como remarcó, el objetivo principal es diseñar un generador eólico que además de ser seguro en su funcionamiento y respetuoso con el medio ambiente, sea de fácil construcción y mantenimiento, durable y de bajo costo. “Con el proyecto siempre apuntamos a que las propias personas que viven en estos barrios de bajos recursos económicos puedan construirlos y nosotros poder cumplir, como universidad, un rol de transmitir el conocimiento aplicado”, completó.

Estos dispositivos “limpios” están construidos con materiales reutilizables como tubos de plástico desechados, tapitas plásticas, tubos de metal y piezas estándar nacionales de fácil obtención, y pueden suministrar energía a una casa promedio, generando entre 1 y 2 kilowatts de potencia para iluminación y alimentación de los aparatos eléctricos.

Sobre otros usos posibles, el director del proyecto dijo que pueden funcionar en PyMEs y edificios para reemplazar parte de la energía que llega a través de la red eléctrica, permitiendo cierto nivel de ahorro. La iniciativa cobra especial relevancia en un contexto mundial marcado por la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 de la Organización de las Naciones Unidas, que promueve el uso de energías renovables y la eficiencia energética como pilares de un futuro sustentable.

Fuente: UNTREF