Argentina: Concesión de una nueva patente de invención para la UNL

La invención convalidada por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial se denomina: Proceso de producción de un aceite dieléctrico. Es propiedad de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) en conjunto con Alejandro José Perez Bigot y Luis Oscar Schujman de la empresa Aceite Especiales Santa Fe (ACESFE). Los inventigadores de la UNL que trabajaron en esta tecnología son Juan Carlos Yori, Carlos Román Vera y Gerardo Carlos Torre de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la UNL. El objetivo fundamental de este desarrollo es reemplazar los fluidos dieléctricos en uso actualmente, que son derivados del petróleo, ya que conllevan muchos problemas de toxicidad y riesgo de inflamación y, fundamentalmente, por tratarse de una fuente que no es renovable, por un aceite vegetal a base de soja.

La UNL, a través de la Secretaría de Vinculación y Transferencia Tecnológica, brinda a sus investigadores y docentes apoyo durante todas las etapas del trámite para la protección de los resultados de sus investigaciones, lo que se enmarca dentro del proceso de valorización de conocimientos de la UNL, cuya finalidad es la transferencia de tecnologías y del conocimiento al medio socio productivo.

“Esta patente trata de un fluido dieléctrico de uso en transformadores que hemos desarrollado en la UNL, el mismo utiliza una fuente renovable que es el aceite de soja, a la cual se la somete a una serie de procesos químicos que le confieren las propiedades necesarias para funcionar dentro de un transformador”, explicó el investigador Yori.

Sobre la tecnología mencionó: “las ventajas que tiene el aceite que nosotros hemos desarrollado es el hecho de que, además de tratarse de una fuente biodegradable (no tiene un efecto adverso hacia el medio ambiente), no tiene toxicidad, ya que estamos hablando de un aceite refinado que es el mismo que utilizamos para preparar nuestros alimentos. También, frente a los fluidos derivados del petróleo, es mucho más seguro porque tiene un punto de inflamación mucho más alto, lo cual lo vuelve más seguro porque hay menos riesgo que un transformador se prenda fuego o explote”.

La invención de este producto es un caso concreto que se ha logrado obtener en la UNL para ser usado en transformadores en lugares reales. Desde la FIQ, se viene trabajando hace cinco años en un transformador probado con este aceite y los resultados fueron óptimos.

“[…] En este caso, el aceite debe ponerse en un transformador; este aparato es eléctrico por eso hay que trabajar con otros profesionales”, comentó el decano de la FIQ. También explicó que “son empresas las que trabajan con estos transformadores, no solo la Empresa Provincial de la Energía (EPE) sino también las cooperativas. Por lo cual, esto tiene un grado de complejidad alto, por trabajar con distintos actores, no solo académicos, sino también del gobierno y sectores sociales que se ven afectados con este tipo de uso”, aseguró Perez Bigot.

Fuente: UNL