Argentina: El INPI concedió una nueva patente de invención a la UNL

La invención concedida por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) se denomina: Queso semiduro de leche de oveja, y es propiedad conjunta de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet. Los inventores de esta tecnología son el Dr. Facundo Cuffia, el Ing. Carlos Meinardi y el Ing. Carlos Zalazar de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ-UNL) y del Instituto de Lactología Industrial (INLAIN-UNL-Conicet). Para la entrega de la concesión de la patente se realizó un encuentro en decanato de la FIQ donde estuvieron presentes el decano, Adrián Bonivardi; el secretario de Vinculación y Transferencia Tecnológica, Javier Lottersberger; el director del Centro para la Transferencia de los Resultados de la Investigación (CETRI Litoral) Christián Nemichenitzer; el secretario de Relaciones con el Medio de FIQ, Lucas Bruera; los investigadores involucrados, entre otras autoridades.

Los orígenes de la invención se remontan a una década atrás, en el tambo de ovejas de la Escuela de Agricultura, Ganadería y Granja en la ciudad de Esperanza, institución que tenía la inquietud de industrializar esa producción láctea. Fue entonces cuando se acercaron al INLAIN, en donde los investigadores Meinardi y Zalazar aceptaron el desafío y comenzaron las pruebas piloto, a partir de las cuales, diez años después, se convertiría en un producto patentado.

El queso semiduro de leche de oveja de la raza pampinta comprende un fermento con al menos tres microorganismos, y nueces, que le dan características distintivas.

Para la obtención de este derivado lácteo -de acuerdo a lo explicado por los investigadores- la materia prima utilizada deriva del ordeñe de la raza de oveja pampinta, la cual es autóctona de la Argentina. La leche de oveja de esta raza se caracteriza por presentar una composición promedio 7,2 % en grasa, 5,5 % en proteína, 5.01 % en lactosa y 18,6 % en extracto seco.

La UNL, a través de la Secretaría de Vinculación Tecnológica y Desarrollo Productivo, brinda a sus investigadores y docentes apoyo durante todas las etapas del trámite para la protección de los resultados de sus investigaciones. Inicialmente, desde el Área de Información Tecnológica, se realiza un análisis (previo a presentar la solicitud) de la patentabildad del desarrollo, el mismo está vinculado a evaluar si el proyecto responde a los requisitos considerados por la Ley y, a su vez si no infringe ningún derecho exclusivo ya existente. Asimismo se procede a la redacción de la Patente en conjunto con los investigadores que lograron el desarrollo.

Luego, desde el Área de Propiedad Intelectual, se gestiona íntegramente la presentación del trámite y su consecuente prosecución en todas las etapas.

La protección de los resultados de las investigaciones se enmarca dentro del proceso de valorización de conocimientos de la UNL, cuya finalidad es la  transferencia de las tecnologías y del conocimiento al medio socio productivo.

Fuente: UNL