¿Bienestar público o beneficio privado?, OXFAM, 2019.

El informe ¿Bienestar público o beneficio privado? señala que la provisión universal de servicios públicos como la sanidad y la educación es indispensable para reducir la brecha tanto entre ricos y pobres como entre mujeres y hombres. Nuestro sistema económico no funciona igual para todo el mundo, cientos de millones de personas viven en la pobreza extrema mientras las élites más ricas obtienen enormes ganancias.

A pesar de que el número de milmillonarios se ha duplicado desde el inicio de la crisis económica y sus fortunas crecen a un ritmo de 2500 millones de dólares al día, las élites económicas y las grandes empresas tributan a los tipos más bajos de las últimas décadas. Esto tiene un coste humano enorme, que se traduce por ejemplo en la falta de personal docente para niñas y niños o de medicamentos en los centros de salud.

La provisión privada de este tipo de servicios penaliza a las personas pobres y favorece a las élites. Las mujeres son las principales perjudicadas ya que, a través de la innumerable cantidad de horas que dedican al trabajo de cuidados no remunerado, son quienes en último término se encargan de suplir las carencias de los servicios públicos.

Es necesario que transformemos nuestras economías a fin de garantizar la provisión universal de servicios públicos básicos como la sanidad y la educación. Para lograrlo, las personas y empresas más ricas deben tributar lo que les corresponde justamente. Esto contribuirá a reducir de manera significativa la brecha existente tanto entre ricos y pobres como entre mujeres y hombres.

Los Gobiernos deberían escuchar a sus ciudadanas y ciudadanos y adoptar medidas pertinentes para reducir la desigualdad. Todos los Gobiernos deberían establecer una serie de metas y planes

de acción concretos y sujetos a plazos definidos, como parte de los compromisos adquiridos en virtud del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 10 sobre desigualdad. Estos planes deberían incluir medidas en los siguientes ámbitos: Universalizar la provisión gratuita de servicios públicos como la salud y la educación que funcionen también para las mujeres y las niñas; liberar tiempo a las mujeres reduciendo los millones de horas no remuneradas que dedican cada día al cuidado de sus familias y sus hogares; y poner fin a la carrera a la baja en la tributación de las personas más ricas y las grandes empresas.

Fuente: OXFAM