Brasil: Investigadores de la UNICAMP descubren nueva técnica para detectar tumores cerebrales en niños

Imagen tomada de: http://bit.ly/1RxliCy
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Se conoce como tumor cerebral a la masa que crece dentro del cerebro. Si ésta se origina en el propio cerebro se denomina tumor primario, mientras que el secundario es aquel que surge en otra parte del organismo, principalmente en el pulmón o en la mama, y que en algún momento se ha extendido al cerebro. Los tumores malignos crecen más rápido, son más agresivos e invasivos para la vida que los benignos. Las principales zonas del cerebro donde tienden a aparecer son el parénquima encefálico, las meninges, los vasos sanguíneos, los nervios craneales, las glándulas, huesos y restos embrionarios. El tumor puede causarle daño al cerebro invadiendo tejidos vecinos o presionando otras áreas del cerebro debido a su propio crecimiento.

Los tumores cerebrales constituyen la segunda causa de tumores en niños por debajo de 15 años. La incidencia anual es de 2-5 casos por 100.000 por año, con una ligera predominancia en varones. La incidencia racial es similar aunque no los diferentes tipos histológicos. El 40% son infratentoriales, el 54% supratentoriales y el 6% se localizan en la médula*.

Los datos anteriores muestran lo grave de este problema, por lo que es importante la investigación en este campo. Una investigación que ha sido exitosa es la llevada a cabo por un grupo de investigadores del Instituto de Química (IQ) de la Universidad Estatal de Campinas (UNICAMP) y el Centro Infantil Boldrini en Campinas (SP), dicho grupo logró identificar, clasificar y cartografiar los tumores cerebrales en los niños y adolescentes a través de técnicas de espectrometría de masas mediante desorción/ionización en condiciones ambientales (DESI y EASI).

La gran ventaja de la técnica es la posibilidad de lograr un diagnóstico a nivel molecular que es mucho más moderno y avanzado que el diagnóstico patológico, el cual es un procedimiento convencional que utiliza pruebas de microscopía y de laboratorio ópticos para analizar la morfología (forma) de los tejidos y la estructura de las células (citología ).

De acuerdo con los investigadores, la técnica puede sumarse a los análisis morfológicos y citológicos, lo que permite un diagnóstico más preciso y en tiempo real durante el procedimiento quirúrgico. Además, en el caso del cáncer, el diagnóstico rápido y preciso es fundamental para la conducción del caso clínico a fin de definir un programa de tratamiento apropiado para cada tipo de tumor. La expectativa es que el trabajo para aumentar la precisión en la cirugía y reducir el riesgo de muertes y secuelas y acelerar el proceso de recuperación del paciente.

“Con un pequeño fragmento de tejido en una diapositiva, hacemos una especie de exploración química, sin ningún tipo de preparación de la muestra. Esta exploración detecta los componentes químicos que están presentes allí: lípidos, proteínas y péptidos. Por lo tanto, cuando el escáner pasa sobre la superficie de un tejido sano, es el perfil químico de un tejido sano. Cuando se va de un tumor, el perfil cambia drásticamente “, explica el coordinador del trabajo, el profesor Marcos Nogueira Eberlin, el THOMSON del Laboratorio de Espectrometría de Masas, vinculado con el CI.

*Fragmento tomado de: http://bit.ly/1MkF69Z

Fruente: http://bit.ly/1Ri6qTl

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