Brasil: Reaprovechamiento de energía en Poli-USP

La Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo (Poli / USP) acaba de patentar una innovación que posibilita aprovechar el calor generado por el sistema de refrigeración de la nevera para calentar el agua del grifo de cocina y ducha. El proyecto fue desarrollado por el profesor José Roberto Simões Moreira, coordinador del Laboratorio de Sistemas Energéticos Alternativos (SISEA) del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Poli, y por el alumno de graduación Lucas Zuzarte, el proyecto resultó en un dispositivo que puede ser usado tanto en residencias como en establecimientos comerciales.

“Básicamente, el sistema que desarrollamos capta el calor que es naturalmente producido en el proceso de refrigeración”, resume Simões. En la práctica, funciona así: en el proceso de circulación del gas refrigerante de la heladera, el gas es aspirado por el compresor y comprimido, lo que resulta en aumento de la presión y temperatura del gas. De ahí continúa hacia un condensador – una especie de serpentina que se encuentra en la parte posterior de la nevera doméstica, donde el calor es disipado.

En pruebas de laboratorio, realizadas con un refrigerador comercial de 565 litros y un tanque de 25 litros de agua acoplado al sistema, la temperatura final del agua alcanzó 55 ° C (incremento medio del 5 por hora). Comparando el costo de calentar este volumen de agua con calentadores eléctricos, la economía con el dispositivo sería superior a R $ 35,00 al mes. “Además de garantizar agua caliente, la instalación del equipo mejora el rendimiento de la heladera”, asegura. En las pruebas, el coeficiente de rendimiento del refrigerador (COP), que mide su eficiencia energética, aumentó más del 13%. El consumo de energía del compresor cayó entre el 7% y el 18%.

La capacidad de calefacción del equipo, sin embargo, depende de algunas variables. “De la potencia de la heladera y del régimen de uso del refrigerador”, resume Simões. Por otro lado, el costo de todos los equipos del sistema no es alto.

Simões considera que el proceso es más eficiente en refrigeradores comerciales debido a la potencia de los aparatos. “Creo que para restaurantes, tiendas de conveniencia de puestos combustibles y otros puntos comerciales del género será una innovación muy bien venida, porque puede optimizar el ahorro de energía de hecho, pero en residencias su aplicación también puede ser viabilizada”. Además, el sistema tiene como ventaja ser fácil y barato de instalar. “Puede ser fácilmente instalado por cualquier técnico de refrigeración”, dice.

Simões tiene planes más ambiciosos para el sistema. “En principio, la idea es presentar el sistema a los fabricantes de refrigeradores, que tendrían condiciones de ofrecerlo como opcional en la compra del aparato”, cuenta. Potencial de mercado es lo que no falta. Según el IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística), sólo en Brasil existen más de 50 millones de refrigeradores en uso.

Fuente: Poli-USP