Celebran en UNL 30 años de desarrollo biotecnológico regional con Zelltek

El 27 de noviembre se cumplieron tres décadas de la creación de la primera empresa biotecnológica del país nacida del ámbito universitario. Un recorrido por los principales momentos de una experiencia modelo en transferencia del conocimiento y la tecnología.

En un contexto a nivel nacional en el que no existían antecedentes de una empresa nacida de la mano del sector científico-tecnológico, la Universidad Nacional de Litoral (UNL) hizo una apuesta fuerte a la vinculación tecnológica incubando la primera empresa biotecnológica en el ámbito universitario argentino: Zelltek.

Sus comienzos están ligados al nacimiento del Laboratorio de Cultivos Celulares de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB) de la UNL. El proyecto fue gestado en el año 1992, por los investigadores Marina Etcheverrigaray y Ricardo Kratje; y el empresario biotecnológico Marcelo Daelli. Nació bajo el propósito de generar conocimiento y tecnología que resultaran aplicables y transformaran las condiciones científico-tecnológicas y productivas que existían en la región y en un área de vacancia en la Argentina: el cultivo de células animales para la producción de sustancias que se utilizan como ingredientes farmacéuticos activos en medicamentos para la salud humana.

A partir de una convocatoria de la Dirección de Ciencia y Tecnología de la Provincia de Santa Fe, en el marco de la Ley Nacional de Innovación Tecnológica Nº 23.877, para apoyar proyectos de innovación, se obtuvo el crédito que permitió montar el laboratorio para el cultivo celular, naciendo ambos -empresa y laboratorio- de la misma génesis política.

El caso Zelltek ha demostrado desde sus inicios, que lo que podía ser una utopía hace 30 años, la cooperación entre la universidad y el sector productivo no sólo es posible, sino que puede mostrar resultados exitosos en todas sus dimensiones. Muestra, además, que dicha cooperación encuentra sus bases fundamentalmente en la generación y la democratización del conocimiento.  Este caso ha sido una valiosa expresión de la vinculación universidad-empresa en términos académico y científico, siendo una usina para la formación de recursos humanos (estudiantes de grado, tesinistas, becarios doctorales y posdoctorales), nuevos proyectos científico-tecnológicos, presentaciones en congresos, papers, libros y patentes de invención. “La UNL, el CONICET y la empresa se han complementado para brindar una formación de excelencia en estos temas, reconocida a nivel regional e internacional”, comentó la actual decana de FBCB, Adriana Ortolani.

Fuente: UNL