Consenso de Beijin. UNESCO, 2019.

La UNESCO ha publicado el Consenso de Beijing sobre la inteligencia artificial y la educación, el primer documento que propone consejos y recomendaciones sobre cómo sacar mayor provecho de las tecnologías de IA con miras a la consecución de la Agenda 2030 de Educación. El Consenso fue aprobado durante la Conferencia internacional sobre la Inteligencia Artificial en la Educación que tuvo lugar en Beijing del 16 al 18 de mayo de 2019, y contó con la participación de más de 50 ministros, representantes internacionales de más de 105 Estados Miembros y unos 100 representantes de agencias de las Naciones Unidas, instituciones académicas, de la sociedad civil y el sector privado.

El Consenso de Beijing se produce después de la Declaración de Qingdao 2015, mediante la cual los Estados Miembros de la UNESCO se comprometieron a sacar provecho de manera eficaz de las tecnologías emergentes.

El Consenso afirma que el despliegue de las tecnologías de IA en la educación tiene la capacidad necesaria para mejorar las capacidades humanas y proteger los derechos humanos con miras a una colaboración eficaz entre el hombre y la maquinaria de la vida, el aprendizaje y el desarrollo sostenible.

El Consenso declara que la integración sistemática de la IA en la educación permite hacer frente a los mayores desafíos de la educación hoy en día, así como innovar en materia de prácticas de enseñanza y aprendizaje y, finalmente, acelerar los logros en la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4.

En resumen, el Consenso de Beijing recomienda a los gobiernos y otras partes interesadas de los Estados Miembros de la UNESCO:

Planificar la IA en las políticas educativas para sacar provecho de las posibilidades y hacer frente a los desafíos que conllevan las tecnologías de IA, adoptar enfoques que impliquen la participación de todo el gobierno, intersectoriales y multipartidarios.

Apoyar el desarrollo de nuevos modelos que han sido posible gracias a las tecnologías de IA con miras a suministrar servicios educativos y de formación en donde las ventajas prevalezcan sobre los riesgos, y utilizar las herramientas de IA para proponer sistemas de aprendizaje a lo largo de toda la vida que permitan un aprendizaje personalizado en todo momento, en cualquier parte y para todos. Prever, cuando proceda, la utilización de los datos pertinentes, con miras a estimular la planificación de políticas basadas en los datos empíricos.

El Consenso reconoce también la necesidad de examinar con urgencia la cuestión de las brechas existentes en los planos nacional y regional en el desarrollo de la IA, y otorga a los asociados y a las organizaciones internacionales la función de velar y evaluar la influencia de estas brechas, a la vez que los insta a tener en cuenta el riesgo de polarización entre los que tienen o no acceso a esta.

Fuente: UNESCO