Declaración del centenario de la OIT para el futuro del trabajo, OIT, 2019.

La Declaración del Centenario de la OIT para el Futuro del Trabajo, 2019, se adoptó en la 108ª Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que marcó el centenario de la OIT.

Se trata de una Declaración centrada en el ser humano y enfocada en tres acciones prioritarias:

  • Aumentar la inversión en las capacidades de las personas
  • Aumentar la inversión en las instituciones del trabajo
  • Aumentar la inversión en el trabajo decente y sostenible

En ella se examinan los retos y las oportunidades más relevantes con respecto al futuro del trabajo, en particular la tecnología y el cambio climático, así como las transformaciones demográficas y la necesidad de desarrollar nuevas competencias. Proporciona orientación para abordar esas cuestiones acuciantes y una plataforma para facilitar la cooperación con otras organizaciones del sistema internacional.

También reafirma sólidamente el mandato de justicia social que se nos asignó hace 100 años, y la función primordial que desempeña el diálogo social y las normas internacionales del trabajo. En resumen, la Declaración reconoce nuestros logros y la situación en la que nos encontramos actualmente, y en particular, marca nuestra estrategia para el futuro.

La OIT conmemora su centenario en un momento en que el mundo del trabajo se está transformando radicalmente impulsado por las innovaciones tecnológicas, los cambios demográficos, el cambio medioambiental y climático y la globalización, así como en un momento de desigualdades persistentes, que tienen profundas repercusiones en la naturaleza y el futuro del trabajo y en el lugar y la dignidad de las personas que se encuentran en dicho contexto.

Es imprescindible actuar urgentemente para aprovechar las oportunidades y afrontar los retos a fin de construir un futuro del trabajo justo, inclusivo y seguro con empleo pleno, productivo y libremente elegido y trabajo decente para todos.

Ese futuro del trabajo es fundamental para un desarrollo sostenible que ponga fin a la pobreza y no deje a nadie atrás.

El crecimiento de la Organización en los últimos cien años para alcanzar la composición universal significa que la justicia social puede prosperar en todas las regiones del mundo y que la plena contribución de los mandantes de la OIT a este empeño sólo puede lograrse mediante una participación plena, equitativa y democrática en su gobernanza tripartita.

Fuente: OIT