Diseñan nanoalimento que se espera pueda ayudar a diabéticos

Investigadores de los centros universitarios de Tonalá (CUTonalá) y de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) diseñaron un alimento en escala nanométrica, es decir, que mide la millonésima parte de un milímetro y que será probado en ratas. Se busca que reduzca la glucosa en sangre y module la flora del tracto gastrointestinal.

Este nanoalimento en su estructura química va a albergar a especies de microorganismos probióticos –bacterias de la familia de los lactobacilos–, una molécula prebiótica –estimulante para el crecimiento de las bacterias probióticas– y las sales orgánicas (en cantidades que son compatibles para el organismo humano y que no afectan su salud –por lo cual podrían tener buenos efectos–) son precursores para la síntesis del posible nanoalimento, detalló la doctora Jenny Arratia Quijada, académica del CUTonalá y una de las científicas participantes en el proyecto.

En el Laboratorio de Química de Materiales del CUCEI, investigadores de este centro y del CUTonalá trabajan en la síntesis química que pueda servir de encapsuladores para microorganismos probióticos, y un prebiótico, como el ácido gálico, que pueda servir para potenciar el efecto del probiótico.

Se espera que los nanoalimentos, al contener organismos probióticos y prebióticos, puedan controlar el nivel de glucosa en la sangre, además de la cantidad de lípidos totales, triglicéridos, colesterol y lipoproteínas de baja densidad.

Arratia Quijada señaló que el nanoalimento no sería sustituto de la insulina, que es la llave para dejar entrar a la glucosa a las células. Eso no puede cambiar. El nanoalimento ayudaría un poco con el “trabajo” de la insulina, mejorando con ello la respuesta de esta señal hormonal y la calidad de vida de los pacientes, considerando esta aplicación a futuro.

El nanoalimento está pensado para adultos mayores, que pueden tener diabetes, y no necesariamente necesitan la administración de insulina, que es usada por pacientes diabéticos insulinodependientes, y suelen ser jóvenes.

“Por el momento, no se podría hablar de una sustitución de fármacos por estos nanoalimentos. Sin embargo, si se logran controlar los niveles glucémicos con ayuda de este tipo de alternativa, es posible que una persona que consume una tableta diaria de metformina –fármaco para la diabetes–, podría tomar sólo media tableta, asumiendo un buen control de los niveles glucémicos”, resaltó la investigadora.

El equipo de investigación espera realizar las pruebas sobre los efectos de este nanoalimento en ratas, y el plan es concluir en diciembre de este año, para luego analizar las muestras biológicas de los animales sacrificados y determinar así los efectos del uso de este nanoalimento a nivel histológico –tejido orgánico– sobre la microbiota intestinal, los niveles glucémicos y los lípidos. Para 2022 se publicarían los resultados.

En este proyecto de investigación están involucrados también las doctoras María Guadalupe Pérez García, Karla Janettee Nuño Anguiano y Lucía Flores Contreras, todas del CUTonalá; además de los doctores Gregorio Guadalupe Carbajal Arizaga y Gilberto Velázquez Juárez, del CUCEI.

Fuente: UdeG