Encuentro para celebrar la gastronomía circular y sostenible el Instituto Le Cordon Bleu

Sinba en alianza con Le Cordon Bleu Perú organizaron el Sinba Fest, un evento que reunió a líderes gastronómicos y hoteleros comprometidos con el cuidado del medio ambiente.

¿Dónde terminan los miles de toneladas de residuos que genera la gastronomía peruana cada día? ¿Y qué consecuencias tiene esto para la sociedad y el planeta? Fueron estas preguntas que llevaron a un grupo de emprendedores a lanzar Sinba, una empresa social cuyo nombre resume la misión de la empresa: un mundo sin basura.

Para avanzar hacia ello, Sinba trabaja con empresas y organizaciones del sector alimentos en la implementación de prácticas sostenibles de gestión de residuos para reaprovecharlos al máximo. La diferencia de Sinba con iniciativas tradicionales de reciclaje es que no solo logra recuperar los materiales como cartón, papel, o plástico, sino también la materia orgánica, restos de alimentos, cáscaras, entre otros, que compone más de la mitad de los residuos en el Perú y un 75% de lo que genera un restaurante.  Sumados ambos, los aliados Sinba logran reducir hasta en un 90% sus desechos, mitigando a su vez la contaminación relacionada.

Sinba a través de su alianza con Le Cordon Bleu Perú ha logrado este año capacitar a más de mil alumnos en esta práctica sostenible, los cuales a su vez han logrado la recuperación de más de 50 toneladas de materia orgánica a lo largo del año, evitando así más de 75 toneladas de emisiones de CO2.

“En Le Cordon Bleu Perú asumimos el compromiso de ser parte de este cambio. Desde hace un año, decidimos ser socios estratégicos de Sinba, convirtiéndonos en el primer instituto culinario en reciclar los residuos orgánicos que se generan durante nuestras clases en los laboratorios. Las cifras alcanzadas este primer año son un aliciente para continuar con este compromiso y lograr reducir el impacto ambiental de las operaciones culinarias”,  comentó Patricia Dalmau, Directora General de Le Cordon Bleu Perú.

En el Ciclo Sinba, estos se procesan para convertirse en alimento animal que luego es distribuido a granjas porcinas locales, las que a su vez producen alimentos que vuelve a la mesa, para así lograr una economía circular gastronómica.

Lo que se busca es demostrar que la sostenibilidad no sólo es factible, sino que además puede traer resultados deliciosos, y así invitar a más empresas a sumarse a este movimiento innovador que busca que su gastronomía sea no solo la más rica, sino también, la más responsable.

Fuente: ULCB