España: UPV obtiene nueva formulación de control bilógico del cultivo de la uva

Imagen tomada de: http://bit.ly/1WQFb8j
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El término Control Biológico puede ser referido en dos ámbitos, en primer lugar al fenómeno natural que consiste en la regulación del número de plantas y animales por medio de enemigos naturales (parásitos, predadores y patógenos); por otro lado, se refiere también al Control Aplicado de Plagas, técnica que incluye la manipulación de esos agentes naturales por el hombre para reducir las pérdidas en agricultura, forestación o productos comerciales.

El Control Biológico está libre de los efectos secundarios indeseables asociados a los insecticidas de amplio espectro y es uno de los métodos de mejor relación entre costo y efectividad. Cuando es aplicado por especialistas, bajo principios establecidos, el Control Biológico es seguro y no tiene efectos adversos sobre el ecosistema.

Esto destaca la importancia del desarrollo de este tipo de actividades, así como de la investigación para mejorarlas. Como es el caso del desarrollo realizado por investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y del Instituto de Recerca i Tecnología Agroalimentarias (IRTA) de la Generalitat de Catalunya, quienes han obtenido una nueva formulación, en forma de granulado para el control biológico del cultivo de la uva.

Dicho granulado es diluido en agua y pulverizado sobre las plantas, genera un film comestible y totalmente inocuo sobre estos cultivos, protegiéndolos de la podredumbre por Botrytis cinerea, una de las causas más importantes de deterioro y pérdidas en el sector vitícola. Parte de este trabajo ha sido publicado recientemente en la revista Biological Control y ha obtenido financiación del INIA (Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias) y del FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional).

Mediante la colaboración entre la UPV y el IRTA se ha conseguido formular por primera vez un agente de biocontrol conjuntamente con sustancias capaces de formar film o recubrimiento en la superficie del vegetal a proteger. Se trata de una formulación en sólido utilizando una tecnología muy novedosa que combina la atomización de las células de la levadura con los aditivos necesarios para su formulación y el secado en lecho fluido. La tecnología necesaria utilizada se encuentra en la planta piloto de Producción y Formulación de Microorganismos del IRTA-FRUITCENTRE en Lleida.

“Una vez aplicado sobre el cultivo, el film que se genera permite fijar el microorganismo sobre la planta, de forma que es más capaz de resistir lluvias, y otros factores climáticos adversos”, apunta Amparo Chiralt, investigadora del Instituto de Ingeniería de Alimentos para el Desarrollo de la UPV. Además, “al sobrevivir mejor en condiciones de campo, se espera que la efectividad del agente de biocontrol mejore y se obtenga un control más eficaz de la enfermedad y una disminución de las podredumbres y las pérdidas”, explica Neus Teixidó, responsable de esta investigación en el IRTA.

En su estudio, los investigadores han determinado, además, los niveles de humedad relativa y temperatura a los que se debe conservar el producto para garantizar su máxima eficacia y vida útil. “Lo ideal es que se conserve lo más exento posible de humedad y en condiciones de refrigeración. Cuando el agricultor quisiera utilizarlo, bastaría con que lo extrajera del recipiente en el que se almacena y lo disolviera en agua. Una vez mezclado, las células de Candida sake se revitalizan y la formulación ya está lista para ser aplicada sobre el cultivo”, apunta Ana Marín, investigadora del Instituto de Ingeniería de Alimentos para el Desarrollo de la UPV.

Fuente: http://bit.ly/1WmP4dn

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