Investigan en UCR la adaptación de procesos naturales en la conversión energética

Ricardo Hidalgo González es un científico apasionado por las ciencias básicas, tanto así que al finalizar el colegio y tras un breve paso por Medicina decidió ingresar a la carrera de química en la Universidad de Costa Rica (UCR). Ahora él es profesor de la Escuela de Química de esta universidad y entre octubre del 2012 y octubre del 2016 realizó su doctorado en la Universidad de Oxford, en el Reino Unido.

El químico costarricense sabía del creciente interés desde el punto de vista tecnológico de desarrollar dispositivos que tengan que ver con la energía, nuevos combustibles y alternativas de producción de energía, como la solar. Para estos procesos se requiere de alguna tecnología, algo que transforme un combustible en energía. Estos aparatos se llaman catalizadores.

Hidalgo, de 32 años, dijo que su “tesis consistía en estudiar estas proteínas que se encargan de transformar hidrógeno en energía eléctrica con estos metales, que son más abundantes. Esto para entender lo que está sucediendo en estas proteínas que hace a estas conversiones tan eficientes”.

El investigador de la UCR utilizó una técnica basada en electroquímica, en la que se conectan millones de estas proteínas a una superficie conductora a la que se le puede controlar el voltaje. Dependiendo del voltaje que aplique, la proteína se va a comportar de una manera o de otra (va a poder convertir el hidrógeno en energía o no va a poder hacerlo). De hecho, la proteína está naturalmente diseñada para que responda a diferencias de voltaje.

En la actualidad Hidalgo se encuentra trabajando en el Centro de Investigaciones en Productos Naturales (Ciprona) y en el Centro de Investigación en Electroquímica y Energía Química (Celeq), de la UCR, en un proyecto en colaboración con el Dr. Max Chavarría Vargas, también profesor de la Escuela de Química.

Ambos investigadores se encuentran estudiando una bacteria llamada Pseudomonas putida KT2440 con el objetivo de que transforme el glicerol (un desecho que se genera en el proceso de la fabricación de biodiesel) en algo más útil.

Este tipo de estudios son importantes, ya que analiza un proceso que fue refinado por la selección natural y lo hace aplicable a otros contextos.

“Lo que hacemos es aprender qué funciona, cómo funciona y con base en eso diseñar y proponer un sistema que funcione en otro contexto, el cual utiliza principios similares para lograr esa eficiencia”, concluyó Hidalgo.

Fuente: UCR