La UAM desarrolla parches cardíacos para mejorar la sobrevida de pacientes

Investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) trabajan en la obtención de parches cardíacos construidos a partir de hidrogeles de alginato y quitosano, que ayudarían a mejorar la sobrevida de quienes padecen este tipo de afecciones, sobre todo las isquémicas, informó la doctora Nohra Elsy Beltrán Vargas, profesora del Departamento de Procesos y Tecnología de la Unidad Cuajimalpa.

El estudio –realizado junto con colegas de esa misma instancia académica y alumnos de la Licenciatura en Ingeniería Biológica y del Posgrado en Ciencias Naturales e Ingeniería– se enmarca en la ingeniería de tejidos, área de la bioingeniería que se sustenta en la combinación de células, métodos de ingeniería de materiales, bioquímica y fisicoquímica para optimizar o reemplazar funciones biológicas. En dicho ámbito –que busca crear y sustituir tejidos dañados– son necesarios soportes o andamios para posibilitar el crecimiento de células que formen su propia matriz extracelular con el fin de generar materia nueva.

El propósito es diseñar tejidos artificiales –en lo que se denomina medicina regenerativa– con ese objetivo el grupo de científicos ha explorado con diferentes concentraciones de alginato y quitosano, que son de origen natural, biocompatibles y biodegradables y a partir de éstos surgieron unos soportes “que estuvimos validando en la Universidad, con el fin de entender sus propiedades físicoquímicas y observar si son o no tóxicos y si era posible utilizarlos en el crecimiento de células”, explicó en entrevista Beltrán.

A lo largo de este tiempo han constatado que sí son viables e innovadores, porque “no los estábamos haciendo del mismo modo que otros colegas en el mundo, por lo que surgió la posibilidad de patentarlos”, además de que se manejan nanopartículas de oro, lo que ofrece la posibilidad de cubrirlos con alginato para mantener el fenotipo celular y mejorar sus propiedades.

El equipo de la UAM pretende producir, de manera terapéutica, parches cardíacos in vitro y colocarlos en un corazón enfermo para que pueda “autorregenerarse”, precisó. Este año se tendría la primera validación en animales y en un par de años podrían empezar los ensayos en pacientes. “La idea es que con esto logremos una mejor sobrevida de enfermos con tratamientos en los que, al final, las células que estaríamos implantando serían de ellas mismas, es decir, las tomamos y sembramos sobre los andamios, haciendo tejido de manera artificial en los bioreactores que diseñamos y reimplantamos en la persona”.

En el México hay organizaciones que trabajan ciertos biomateriales para algunas aplicaciones de hueso, piel, tendón, ligamento, pabellón auricular, vejigas y uretras sobre ciertos soportes implantados a los seres vivos, mientras que en la UAM se están manejando componentes innovadores y biorreactores que la hacen pionera en este tipo de indagaciones.

Fuente: UAM