Las universidades argentinas frente a la pandemia del COVID 19

El sistema universitario argentino ha tomado un rol proactivo en la articulación con el Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y los ministerios provinciales, así como, con los gobiernos locales, mediante el desarrollo de distintas acciones como partícipes indispensables de las políticas públicas que, hasta aquí, se han definido en los diferentes ámbitos.

En ese marco, cada universidad contribuye con la generación y transferencia de conocimiento para el desarrollo de elementos de diagnóstico, preventivos y paliativos, como test, máscaras y protectores faciales, la producción de alcoholes desinfectantes, de respiradores, de tecnologías de acompañamiento y monitoreo, la puesta en funcionamiento en hospitales universitarios de salas de atención e internación, la evaluación del impacto social de la pandemia, etc. Otras instituciones afectan sus laboratorios para el testeo PCR, la disponibilidad de vehículos oficiales, sus edificios para futuras internaciones o aislaciones o para la distribución de ayuda social, sus capacidades tecnológicas para las comunicaciones y campañas informativas, entre otros ejemplos.

También, han convocado voluntarios de distintas carreras y disciplinas para desarrollar su pericia en estos campos e, incluso, otros que surjan a partir de los requerimientos propios de esta situación de emergencia sanitaria sin precedentes en Argentina.

Por ello, las universidades desarrollaron un Plan de Continuidad Pedagógica en todos los niveles al igual que las instituciones educativas de las jurisdicciones provinciales, con lo que los estudiantes han podido continuar su formación más allá de la emergencia.

Comprendiendo, también, que la pandemia tendrá derivaciones en el corto y mediano plazo sobre la situación sanitaria, social y económica de cada estudiante, de sus familias y de la sociedad en su conjunto. Y la universidad no es ajena a esa incertidumbre y asume el compromiso de aportar soluciones para esas realidades.

El sistema universitario está generando las condiciones de igualdad de oportunidades en el acceso a los recursos tecnológicos para desarrollar estas modalidades, con becas, acuerdos de conectividad con las prestadoras de servicio, flexibilizando los regímenes de cursado, implementando acompañamientos tutoriales y asistiendo materialmente a quienes más lo necesitan.

También, este aprendizaje virtual se constituye en una herramienta que será antecedente para el futuro, tanto en el trabajo virtual vinculado a diversos aspectos de la gestión institucional como en el acceso a la educación superior a través de plataformas virtuales, demostrando capacidad, compromiso y calidad de las universidades para garantizar la continuidad de los estudios.

Fuente: CiN