Leadership for 21st Century Learning. OCDE, 2013.

Esta es la última de la influyente serie de informes de la OCDE sobre entornos de aprendizaje innovadores. El “liderazgo de aprendizaje” es fundamental porque se trata de establecer la dirección, asumir la responsabilidad de poner el aprendizaje en el centro y mantenerlo allí. Esto se vuelve cada vez más complejo en los entornos del siglo XXI, llamando a la innovación y yendo más allá de los heroicos de los líderes individuales. Muchos necesitan involucrarse, trayendo socios diversos a diferentes niveles.

Todo esto se explora en este volumen. Aclara los conceptos y las dimensiones del aprendizaje del liderazgo, relacionándolo con una extensa investigación internacional e identificando estrategias prometedoras para promoverlo. Se extraen ejemplos específicos de Austria, Australia, Canadá, Israel, Noruega, Singapur, España, el Reino Unido y los Estados Unidos. Existe una amplia visión general que aborda el “por qué, qué, cómo, quién, dónde y cuándo” del aprendizaje del liderazgo. Entre los expertos internacionales que contribuyen a este volumen están James Spillane, John MacBeath, Louise Stoll y Clive Dimmock.

El informe Leadership for 21st Century Learning demostrará ser un recurso valioso para todos aquellos interesados en la escolarización. Será de particular interés para los docentes y formadores de docentes, asesores e investigadores, el sector voluntario y las asociaciones de docentes, y, ante todo, los propios líderes educativos.

El liderazgo es crítico porque es fuertemente determinante de la dirección y los resultados, ya sea a nivel micro de las escuelas o de sistemas más amplios. Como el aprendizaje es el negocio principal de la educación, proporciona la forma y el propósito primordiales del liderazgo enfocado en crear y mantener entornos que conduzcan a un buen aprendizaje. La innovación es una parte integral del ejercicio de aprendizaje de liderazgo para establecer nuevas direcciones.

Por lo tanto, el liderazgo de aprendizaje consiste en establecer la dirección y asumir la responsabilidad de hacer que el aprendizaje suceda. Se ejerce a través de actividades y relaciones distribuidas y conectadas. Se extiende más allá de los jugadores formales para incluir diferentes socios, y puede ejercerse en diferentes niveles del sistema de aprendizaje general. Incluye “gestión del aprendizaje” en el compromiso de transformar, perseverar y hacer que los cambios sucedan.

Fuente: OCDE