México: Alumno de la UAM obtiene el primer lugar en concurso SOCO.

Imagen tomada de: http://bit.ly/19M0FyD
Imagen tomada de: http://bit.ly/19M0FyD

El alumno Aarón Ramírez de la Cruz, quien cursa el octavo trimestre de la licenciatura en Tecnologías y Sistemas de Información en la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), obtuvo el primer lugar en el concurso SOCO (Source Code Reuse) en Bangalore, India, que reúne a grupos de todo el mundo interesados en evaluar sus propuestas de sistemas. Esto por el desarrollo de un programa orientado a la detección de plagio en código fuente.

El programa desarrollado por el alumno, en colaboración con la Maestra Gabriela Ramírez de la Rosa, investigadora del Departamento de Tecnologías de la Información de la misma UAM-Cuajimalpa, consistió en analizar diferentes aspectos, como las similitudes estructural; léxica y de estilo, que pudieran dar evidencia de un posible plagio entre un programa o lenguaje de programación y otro.

El alumno Aarón de la Cruz y la maestra Gabriela Ramírez explicaron que el lenguaje de programación que analizaron fue Java y “la idea principal fue ver diferentes aspectos que podrían darnos evidencias de que dos programas fueron o no plagiados”. Además añadieron que “Se analizó la estructura, pues los lenguajes de programación tienen propiedades muy particulares, por ejemplo, la sintaxis. Otro aspecto analizado fue el léxico; es decir, qué palabras y qué combinaciones se utilizaron para escribir en este lenguaje, ya que los programadores tienen cierta libertad de elegir nombres de variables, identificadores, funciones, entre otros, para ver similitudes o coincidencias”

Una tercera medida fue la estilística, relevante porque existen en el texto características que permiten identificar si un autor escribió o no ese texto, basado en el estilo de su escritura, por ejemplo, si escribe sentencias largas, la puntuación, letras mayúsculas y minúsculas. En los lenguajes de programación es posible recuperar este tipo de características estilísticas, explicó la investigadora.

Finalmente señalaron que el trabajo del alumno se encuentra en un marco experimental y de análisis y no hay aún una aplicación como tal, “pero el modelo ya funciona” con un grado de confianza de 80 por ciento. Otra contribución de este trabajo es que “marca por dónde puede dirigirse la investigación; es decir tomar diferentes vistas que traten de capturar el comportamiento de alguien que está plagiando, podría ser una muy buena línea de investigación”.

Fuente: http://bit.ly/1HsfAbm