México: Gobierno Federal reforma la Ley de Ciencia y Tecnología

Imagen tomada de: http://bit.ly/1YgqiJw
Imagen tomada de: http://bit.ly/1YgqiJw

La Ley de Ciencia y Tecnología (LCyT) de los Estados Unidos Mexicanos fue publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en el año 2002 por el entonces presidente, Vicente Fox Quesada, desde entonces ha sufrido diversas reformas, algunas de ellas sustanciales, con lo que se ha podido determinar de una mejor manera su objeto. Algunos de los objetivos de dicha Ley son los siguientes:

  • Establecer los mecanismos de coordinación de acciones entre las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal y otras instituciones que intervienen en la definición de políticas y programas en materia de desarrollo científico, tecnológico e innovación, o que lleven a cabo directamente actividades de este tipo.
  • Establecer las instancias y los mecanismos de coordinación con los gobiernos de las entidades federativas, así como de vinculación y participación de la comunidad científica y académica de las instituciones de educación superior, de los sectores público, social y privado para la generación y formulación de políticas de promoción, difusión, desarrollo y aplicación de la ciencia, la tecnología y la innovación, así como para la formación de profesionales en estas áreas.
  • Vincular a los sectores educativo, productivo y de servicios en materia de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación.
  • Apoyar la capacidad y el fortalecimiento de los grupos de investigación científica y tecnológica que lleven a cabo las instituciones públicas de educación superior, las que realizarán sus fines de acuerdo a los principios, planes, programas y normas internas que dispongan sus ordenamientos específicos.

Con respecto a estos objetivos es que el pasado 8 de Diciembre se publicó, en el DOF, el decreto en el que se reforman diversas disposiciones de la LCyT y de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos. A través de estas reformas se otorgan atribuciones a las instituciones de educación y los Centros Públicos de Investigación que realicen actividades de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación, para crear unidades de vinculación y de transferencia de conocimiento.

En el documento publicado en el DOF, se estipulan principalmente los siguientes puntos:

  1. Los convenios de colaboración se manifestarán a través de instrumentos que den origen a una nueva figura jurídica, siempre y cuando no sea una paraestatal.
  2. La participación de las instituciones de educación, centros y entidades no deberá rebasar el 49% del total de la nueva figura que surja.
  3. Los beneficios derivados de la propiedad intelectual generados a partir de la participación del personal de la institución, centro o entidad se otorgarán de conformidad con los lineamientos que al efecto expida el órgano de gobierno.
  4. Los servidores públicos que realicen actividades de investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación podrán realizar actividades de vinculación, siempre y cuando no haya conflicto de interés y podrán recibir beneficios.

Esto es una gran noticia para los investigadores mexicanos, ya que mediante esta reforma se impulsará la inversión en el sector, además abrirá en mayor medida la posibilidad de alcanzar estándares de países desarrollados. Se espera que esta reforma sea verdaderamente acogida, sea estudiada, sea analizada y profundizada por los organismos empresariales fundamentalmente las confederaciones de productores.

Usted puede consultar el decreto publicado en el siguiente enlace: actualización_LCYT

Fuente: http://eluni.mx/1QHPqIC

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.