Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo 2018. OIT, 2018.

En la actualidad, 1200 millones de puestos de trabajo dependen directamente de la gestión racional y la sostenibilidad de un medio ambiente sano; en particular, se trata de empleos en la agricultura, la pesca y la silvicultura que dependen de procesos naturales tales como la purificación del agua y el aire, la renovación y fertilización del suelo, la polinización, el control de plagas, la moderación de las temperaturas extremas, y la protección contra las tormentas, las inundaciones y los vientos fuertes.

La degradación del medio ambiente amenaza estos servicios de los ecosistemas y los puestos de trabajo que dependen de ellos, y sus consecuencias para el mundo del trabajo son particularmente graves para los trabajadores más vulnerables.

Los más afectados por el impacto del cambio climático y la degradación medioambiental en general son los trabajadores de países de ingreso bajo y de pequeños Estados insulares en desarrollo, los trabajadores rurales, las personas pobres, los pueblos indígenas y tribales, y otros grupos desfavorecidos.

La transición hacia una economía verde urge por el bien del planeta y es compatible con mejoras en materia de trabajo decente. Una conclusión fundamental del informe Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo 2018 es que algunos países han logrado mejorar los resultados del mercado de trabajo al tiempo que desvinculaban el crecimiento de las emisiones de dióxido de carbono.

En la presente edición se examina la sostenibilidad medioambiental en el ámbito laboral. Se hace hincapié en la repercusión del cambio climático y de la degradación medioambiental en los mercados de trabajo, en particular respecto de la cantidad y la calidad del empleo, y se realizan estimaciones sobre los cambios laborales previstos por sector, así como a nivel intersectorial.

Si bien las medidas de mitigación del cambio climático pueden provocar pérdidas de empleo a corto plazo, en el informe se demuestra que un proceso de transición justa a una economía más sostenible ofrece un gran potencial para crear empleo y promover el trabajo decente.

En el informe también se abordan cuestiones clave para fomentar una economía más ecológica, incluidas las políticas en los planos macroeconómico y medioambiental, los programas públicos, la protección de los trabajadores y el desarrollo de competencias.

Fuente: OIT