Políticas industriales y tecnológicas en América Latina. CEPAL, 2017

La economía internacional atraviesa un período de profundos desequilibrios que comprometen la continuidad del crecimiento y que generan intensas tensiones políticas, tanto en el mundo desarrollado como en los países en desarrollo.

Estos desequilibrios están asociados a los patrones predominantes de producción y consumo, a las instituciones de gobernanza internacional y a la economía política que los sostiene. Es urgente cambiar dichos patrones y avanzar en la dirección de un nuevo modelo que promueva la productividad y que sea sostenible en lo ambiental e inclusivo en lo social.

Una transformación a esa escala debe tener necesariamente en su centro la política industrial. Por eso es necesario repensar estas políticas de una forma más osada que en el pasado.

El informe Políticas industriales y tecnológicas en América Latina, busca contribuir a esa reflexión de dos maneras. Por un lado, a nivel conceptual, mediante una nueva discusión de las teorías que ayudan a entender el rol de la política industrial en el desarrollo en una era de revolución tecnológica. Por otro lado, mediante un diagnóstico de cuánto ha hecho la región en este campo, cuáles han sido sus éxitos y cuáles sus fracasos. Este documento es un punto de partida para reiniciar el debate sobre política industrial en América Latina, observar su realidad específica y contar con un marco conceptual renovado.

Este documento, elaborado con el apoyo de la cooperación alemana, a través de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ), es un importante aporte a la discusión y el diseño de la nueva generación de políticas que requieren los países de la región.

En la primera parte se presentan los elementos que permiten caracterizar la situación actual: existe un rezago y brechas evidentes en materia de productividad en comparación con los países más desarrollados. La segunda parte de este documento presenta la evolución de la política industrial en las últimas décadas, desde una perspectiva histórica y analítica, en ocho países de la región. La tercera parte contribuye a la reflexión sobre la nueva generación de política industrial.

Aquí las brechas se explican principalmente por las diferencias en la estructura productiva de los países. Por ejemplo, la presencia y participación en la economía de sectores sofisticados e intensivos en tecnología, de mayor productividad, es mayor en los países desarrollados que en los de América Latina.

América Latina debe enfrentar con decisión estos desafíos. Los procesos de cambio estructural son complejos y requieren de una aproximación sistémica que comprenda el análisis de múltiples variables. La posición de la CEPAL es que las políticas de cambio estructural deben ser activas y que el rol de los gobiernos es insustituible. La experiencia ha enseñado que cuando los agentes económicos relevantes participan activamente en el diseño de las iniciativas de apoyo, estas tienen una mayor probabilidad de éxito.

Fuente: CEPAL