PUCP fabrica 200 protectores faciales para quienes atienden a pacientes de coronavirus

El pasado 24 de marzo, el equipo de la Sala de Manufactura Digital VEO 3D recibió un correo electrónico del Instituto Nacional Cardiovascular (Incor) de EsSalud. En este, indicaban que necesitaban protectores faciales o viseras para el personal que atiende a pacientes de coronavirus (COVID-19). Inmediatamente, los integrantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) pusieron manos a la obra, además de coordinar con la Dirección de Gestión de la Investigación PUCP, así como con proveedores y empresas.

A nivel mundial, en estos difíciles momentos, una de las problemáticas en salud pública es la escasez de material de bioseguridad. Este es de vital importancia para el personal que trabaja en los hospitales, pues ayuda a reducir el riesgo de contagio del coronavirus. Con el propósito de paliar esta delicada situación, laboratorios de fabricación digital de muchos países están construyendo los accesorios requeridos.

Para seleccionar el diseño más idóneo de protector facial, el equipo de la Sala VEO 3D realizó cuatro prototipos impresos de diferentes empresas y comunidades del mundo. Tras una rigurosa comparación y evaluación, se escogió el modelo desarrollado por Maker Madrid.

El diseño se compone de una estructura principal, cuya base se encuentra en contacto con la cara del usuario, un soporte que pivotea sobre la base, dos anillos separadores y pernos impresos. Lo completan una lámina translúcida de plástico y un elástico que se encarga de ajustar la visera al rostro. Por supuesto, los protectores faciales se utilizan encima de las mascarillas. Además de proteger al personal sanitario de las salpicaduras, también evita que toque su propio rostro.

Con las pautas establecidas, se inició la producción de las primeras 200 viseras. El equipo, liderado por Jennifer Wong, diseñadora industrial PUCP y coordinadora de la Sala VEO 3D, está integrado por Midori Sánchez, Henry Díaz, Juan Melgar y Sebastián Caballa, de Ingeniería Mecatrónica; Keni Gushiken, de Diseño Industrial; Jesús Pérez, de Física; Antonio Moll, ingeniero mecánico de la empresa Krear 3D; y Erika Reinkendorf, economista que participó en el workshop Construye tu propia impresora 3D. Cada uno de ellos ha donado su conocimiento y tiempo para ayudar al personal sanitario del país. Incluso, estos 200 protectores podrían ser una primera etapa si logran reunir más apoyo.

Las empresas Inversiones San Gabriel, Corporación de Industrias Plásticas S.A. y Krear 3D – Fabricaciones Digitales del Perú S.A. han apoyado este proyecto con insumos y servicios. “Proyectos así requieren el conocimiento de la academia y la velocidad de la empresa”, puntualiza Wong. Por eso, Jennifer invita a que más instituciones y empresas se sumen a esta importante iniciativa. Si desean hacerlo, pueden escribir a veo3d@pucp.pe.

Fuente: PUCP