Región ALCUE: Memorias de innovación, joven mexicano crea acelerador de partículas

Cristóbal Miguel García Jaimes, un joven originario de Guerrero, quien en el año 2014 era estudiante de Física en la Universidad Nacional Autónoma de México, (UNAM) y Premio Nacional de la Juventud 2014, creó junto con un grupo de personas el acelerador de partículas miniatura más barato del mundo.

Con sólo mil pesos y en 9 meses, García logró fabricar el aparato que según señalaba, servirá para llevar la ciencia a comunidades y zonas rurales.

“Llegué a la UNAM para aportar al progreso de mi pueblo”, dijo el estudiante, quien en ese entonces cursaba el primer semestre de la carrera.

Un comunicado de la UNAM indicó que García Jaimes ya era autor de la columna de divulgación “Como por arte de ciencia” en un impreso de circulación nacional, y dirigente de la fundación Ciencia Sin Fronteras, con interés de divulgación y por ayudar a niños y jóvenes indígenas en sus estudios o proyectos.

El joven es originario de San Miguel Totolapan, uno de los municipios con más grado de marginación en el país, situación a la que hizo frente debido a su convicción de aportar al progreso de su pueblo.

La UNAM refirió que el joven tuvo una estancia en el Instituto de Física de esta casa de estudios y tras concluirla fue invitado a iniciar el proyecto del acelerador de partículas miniatura para llevarlo a su pueblo y mostrar la relevancia de la ciencia.

El proyecto ganó en la Feria de las Ciencias de la UNAM y al presentarlo en el Congreso Nacional de Física “me convertí en el expositor con menor edad en las 57 ediciones del encuentro”, El Premio Nacional de la Juventud 2014 le fue otorgado por su trayectoria académica de más de 12 años y a sus aportaciones a la ciencia  

Para Cristóbal el desarrollo de los jóvenes del país es una prioridad, él explicaba que lo “único que requieren son oportunidades para demostrar que pueden lograr lo que se proponen en el estudio o en su ejercicio profesional”.

Y señalaba que la educación es fundamental, porque en ocasiones es una herramienta y en otras es la única vía para el desarrollo de los jóvenes, sin importar su estrato social.

Fuente: El UniversalLa Crónica