Science, Technology and Innovation Outlook. OECD, 2018.

El informe Science, Technology and Innovation Outlook 2018, es una publicación bienal que tiene como objetivo informar a los creadores de políticas y analistas sobre los cambios recientes y futuros en los patrones mundiales de ciencia, tecnología e innovación (CTI) y sus posibles implicaciones en y para el país y políticas internacionales de CTI. El informe proporciona un análisis comparativo de las nuevas políticas e instrumentos que se utilizan en los países de la OCDE y en varias economías emergentes importantes (entre ellas, Brasil, China, India, Indonesia, la Federación de Rusia y Sudáfrica) para impulsar la contribución de la ciencia y la innovación al crecimiento.

 Las actividades de ciencia, tecnología e innovación (CTI) afrontan varios factores de cambio disruptivos. Estos incluyen la baja de productividad en el contexto de las poblaciones que envejecen rápidamente; los impactos del cambio climático y la necesidad de mitigación y adaptación; y la globalización y el crecimiento de las economías emergentes. Estos factores crean oportunidades y retos para la CTI. Determinan las expectativas sociales y normativas respecto a los objetivos de CTI, y afectan la forma en que se llevan a cabo las actividades de CTI.

Muchos factores dan origen a “los grandes retos sociales”, por ejemplo, en torno al envejecimiento saludable, la energía limpia y la seguridad alimentaria. Retos como estos están plasmados en las Metas de Desarrollo Sostenible (MDS), que figuran cada día más de manera prominente en las agendas de políticas de CTI. Si hay una buena gestión y se emplean junto con la innovación social y las reformas de políticas, los avances científicos y tecnológicos pueden aligerar muchos de estos retos.

La edición genética podría revolucionar las terapias médicas actuales, los nanomateriales y las biobaterías podrían aportar nuevas soluciones de energía limpia, y la inteligencia artificial (IA) podría convertirse en la “principal herramienta para el descubrimiento de fármacos” en el curso de la próxima década. Pero si bien las nuevas tecnologías como la IA y la edición genética brindan grandes oportunidades, también podrían causar daños considerables.

La prevención, corrección o mitigación de sus efectos negativos se han vuelto más importantes –aunque más difíciles– ya que la propia tecnología es más compleja y está más extendida. La velocidad y la incertidumbre del cambio tecnológico son un reto para que los responsables de políticas supervisen las tecnologías emergentes.

Los gobiernos necesitan ser más ágiles, más receptivos y más abiertos a la participación de los interesados y estar mejor informados. Algunos gobiernos ya experimentan con nuevos enfoques anticipativos y participativos al diseño y el cumplimiento de las políticas, pero dichas prácticas tienen que ser adoptadas ampliamente en la política de CTI.

Fuente: OECD