Sistemas Nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación, UNESCO, 2010.

El presente volumen, Sistemas Nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación, contiene un estudio evolutivo de las políticas de Ciencia Tecnología e Innovación (CTI) en ALC, durante las últimas seis décadas, junto con un inventario de los sistemas nacionales de ciencia, tecnología e innovación de la región.

Si bien, la humanidad se ha beneficiado de los avances científicos y tecnológicos, éstos últimos, no están distribuidos equitativamente, en especial en América Latina y el Caribe. En la mayoría de los países de la región, la enseñanza de la ciencia y tecnología sigue sin figurar entre los temas prioritarios de los programas de educación, y más todavía, las políticas, planes de estudio, métodos y materiales pedagógicos en disciplinas científicas suelen ser obsoletos y poco interesantes para los alumnos y para los maestros.

Se señala que muchos sistemas educativos están más preocupados por seleccionar el talento que por promoverlo, ignorando la calidad del proceso formativo y centrándose en la realización de pruebas selectivas (especialmente en la educación secundaria), condenando al analfabetismo científico, a los estudiantes que más ayuda y motivación necesitan.

En este documento, se establece que para poder encontrar soluciones adecuadas, se requieren visiones innovadoras, nuevos conocimientos y habilidades que sean diferentes a las tradicionales, se demandan enfoques interdisciplinarios y transdisciplinarios. Las estrategias orientadas a resolver los problemas regionales exigen, también, la creación de plataformas intersectoriales para aplicar las soluciones innovadoras con una coordinación y acción sinérgica, entre los diferentes actores sociales

La ciencia, la tecnología, la innovación y el conocimiento, son instrumentos fundamentales para erradicar la pobreza, combatir el hambre y mejorar la salud de las poblaciones, así como para alcanzar un desarrollo regional sostenible, integrado, inclusivo, equitativo y respetuoso del medio ambiente, prestando una particular atención a la situación de las economías más vulnerables. Para ello es imprescindible, avanzar hacia políticas públicas que construyan una sociedad del conocimiento que propicie la equidad, la inclusión, la diversidad, la cohesión y la justicia social, así como el pleno respeto por la igualdad de género, y que contribuya a superar los efectos de la crisis financiera y económica mundial en nuestros países, con el fin último de mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos.

Finalmente, se hace un llamado tanto a los responsables del diseño de las políticas en ciencia, tecnología e innovación, como a los propios científicos y académicos, para que enfoquen sus esfuerzos por aplicar el conocimiento que se deriva de la labor científica y tecnológica, para beneficiar la calidad de vida de los habitantes.

Fuente: UNESCO