The future is now science for achieving sustainable development. ONU, 2019.

El Global Sustainable Development Report (Informe Global de Desarrollo Sostenible) tiene su origen y justificación en la Conferencia Río + 20, cuando los Estados Miembros de la ONU sentaron las bases de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y se dieron cuenta de que utilizar el enfoque tradicional del desarrollo no iba a ser adecuado para conseguir estos objetivos.

Por ello, y reconociendo el poder de la ciencia para comprender las relaciones entre los objetivos de desarrollo social, ambiental y económico necesarios para cumplir con la Agenda 2030, decidieron solicitar un informe para fortalecer la interfaz ciencia-política.

En 2016, los Estados Miembros acordaron que el informe se elaborara cada cuatro años, lo que permitiría conocer mejor el estado de la cuestión cuando se realizara la revisión cuatrienal de los ODS en la Asamblea General, y que este lo debería redactar un Grupo Independiente de Científicos designado por el Secretario General de la ONU, formado por 15 expertos que representaran a distintas disciplinas dentro de las ciencias naturales y sociales y que provinieran tanto de países desarrollados como de países en desarrollo, lo que aseguraba el equilibrio geográfico y de género.

The Future is Now: Science for Achieving Sustainable Development (El futuro ha llegado: la ciencia como forma de alcanzar un desarrollo sostenible) es el primer Informe de Desarrollo Sostenible Global, solicitado por todos los países para evaluar el progreso de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible desde que se adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de referencia en 2015. El informe señala que el modelo de desarrollo actual no es sostenible y que el progreso alcanzado en las dos últimas décadas puede revertirse por el empeoramiento de las desigualdades sociales y el deterioro potencialmente irreversible del medio ambiente que nos sirve de sustento.

Los científicos concluyen que un futuro mucho más optimista aún es posible, pero solo si se produce un cambio drástico en las políticas, incentivos y acciones para el desarrollo. El informe argumenta que el entendimiento de las interconexiones entre los ODS individuales y los sistemas concretos que definen la sociedad hoy en día serán esenciales para elaborar políticas que gestionen la compleja compensación de equilibrios.

Fuente: ONU