UAM plantea desigualdad en materia social, medioambiental y sanitaria de COVID-19

En México, la pandemia por el coronavirus SAR-CoV-2 ha revelado las enormes desigualdades en los niveles económico, social, ambiental y sanitario, así como la complejidad que ha significado para la población el distanciamiento social preventivo y la taxativa sugerencia de las autoridades a quedarse en casa, aseveró la doctora Paula Soto Villagrán, profesora del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

La contingencia sanitaria afecta a todo el planeta, con virulencia especial en ciertas zonas geográficas, expuso la académica de la Unidad Iztapalapa, quien junto con colegas de la Licenciatura en Geografía Humana realiza la indagación Habitar, moverse, cuidar y trabajar en tiempos del COVID-19. Un estudio sobre prácticas socioespaciales urbanas, aprobado en la convocatoria 2020-1 para proyectos científicos y de desarrollo tecnológico e innovación en salud del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

La crisis de salud ha evidenciado la fragilidad de las sociedades en cuanto a la infraestructura en el ramo y, sobre todo, por las contradicciones en los sistemas social, económico y político de los países, frente a lo cual, “la orden de quedarse en casa” hace necesario tratar de responder: ¿en qué tipo de casa me he de quedar?, ¿cómo es el barrio y la ciudad donde he de permanecer y vivimos?

En la Alcaldía Iztapalapa –sitio del análisis– los especialistas ahondan en la comprensión de las prácticas socioespaciales de habitar, cuidar, moverse y laborar –tanto individual como colectivamente– para adaptarse ante la enfermedad; además buscan identificar las dimensiones territoriales, culturales, afectivas, económicas e institucionales que inciden en su configuración.

El área es la más habitada de la capital, con 1,827,868 personas, es decir, 20.5 por ciento del total, en una superficie de apenas 7.6 por ciento, equivalente a 11,667 hectáreas, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía de 2015. Un aspecto que la convirtió en un punto de gran riesgo a padecer los estragos del virus es la pobreza, ya que la mitad de los vecinos percibe menos de dos salarios mínimos.

La investigación se llevará a cabo en un periodo corto de tiempo y los primeros resultados se prevén para el mes de noviembre; la metodología desplegada combina un procedimiento mixto –cuantitativo y cualitativo– consistente en la aplicación de encuestas sobre prácticas y cambios suscitados a partir de la pandemia en los ámbitos del trabajo, la movilidad, los cuidados al interior del hogar y las condiciones de habitabilidad de las viviendas.

La idea es caracterizar las vivencias durante la contingencia para rescatar conocimientos y experiencias de apoyo comunitario, ya que estos ejercicios forman parte también del fenómeno epidemiológico que afecta a todos. En la indagación participan además los doctores Armando García Chiang, Pedro Sunyer Martin y Raúl Romero Ruiz, docentes de la Licenciatura en Geografía Humana de la UAM.

Fuente: UAM