España: UPV y Universidad Nacional de Tsing Hua diseñan señales de tráfico del futuro

“Aunque predecir el futuro siempre es arriesgado, podemos imaginar que, en unos 5 años, las señales de tráfico se comunicarán directamente con el conductor a través de unidades de a bordo y dispositivos móviles”.

Así lo cree Pietro Manzoni, investigador del Grupo de Redes de Computadores del Departamento de Informática y Sistemas de Computadores de la Universidad Politécnica de Valencia (DISCA-UPV) cuyo equipo, en colaboración con expertos de la Universidad Nacional de Tsing Hua (Taiwan), ha ideado un nuevo prototipo de sistema de comunicaciones señal-vehículo que facilitaría el intercambio de información entre todos los usuarios de las carreteras y destaca por su bajo coste, fácil instalación y escalabilidad.

El prototipo diseñado está compuesto por un ordenador empotrado tipo Raspberry Pi, una batería y una antena, y se comunica con cualquier vehículo dentro de su radio de alcance para indicarle la ubicación de la señal, su significado, y la dirección del tráfico en la que la señal es aplicable. Al recibir dicha señal, el vehículo la presenta al conductor en el salpicadero, o en dispositivos móviles personales para ofrecer información de forma automática y no intrusiva.

“El sistema propuesto”, indica Juan Carlos Cano, también investigador del GRC-DISCA, “envía información de forma bidireccional. Lo que, permite transmitirla tanto desde las señales de tráfico hacia el conductor, como a la inversa, lo que abre el abanico de posibilidades hacia un conjunto de aplicaciones que permitirían la monitorización en tiempo real del cumplimiento de las normativas de seguridad vial. Sería algo así como disponer de una red de radares permanentes asociados a las señales”.

Además, las señales podrían ser actualizadas remotamente mediante tecnología 5G, lo que aceleraría cualquier necesidad de cambio a gran escala, abaratando el coste asociado en varias órdenes de magnitud respecto al proceso actual, totalmente manual.

Como caso práctico, los investigadores se sitúan en el entorno de un colegio. Carlos Tavares, investigador del GRC-DISCA de la UPV, explica que, en él, “la densidad del tráfico es muy diferente a las horas de entrada o salida de los centros que durante las horas de clase. Así, la señal puede variar en función del tramo horario, pasando de un “stop” a un “ceda el paso”, modificando la velocidad máxima permitida o cambiando los intervalos de verde/rojo de un semáforo. El objetivo es que las señales hablen directamente con los vehículos y que ayuden a los centros de gestión de tráfico, para adaptar las señales en tiempo real”.

El trabajo de los investigadores de la UPV y la Universidad Nacional de Tsing Hua ha sido publicado en la revista IET Networks.

Fuente: UPV