Aprendizaje permanente y EmprendimientoUniversidad de Guadalajara

Destacan a estudiantes del CUAAD-UDG en concurso internacional Design Educates Awards

A partir de propuestas en arquitectura bioclimática, el uso de materiales locales y accesibles, además de mallas creadas con botellas plásticas, todo combinado con elementos que evocan a las antiguas cocinas mexicanas, fue creado el proyecto de un comedor comunitario para San Isidro Mazatepec, en Tala Jalisco, sitio con problemas de desnutrición y marginación social.

Con este trabajo, alumnas y alumnos de la maestría en Procesos y Expresión Gráfica en la Proyectación Arquitectónica-Urbana, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), lograron una Mención honorífica en el concurso internacional Design Educates Awards, en la categoría Diseño responsivo.

La arquitecta Carolina Campos Acebo explicó algunos planteamientos del concurso, organizado por una empresa alemana, la inclusión y el apoyo social. Con una asociación civil eligieron esa localidad, donde muchos habitantes han vendido sus tierras a las empresas productoras de frutos rojos, y se quedaron sin su principal sustento.

“Una de nuestras inquietudes era el desperdicio de comida, y cómo empezar a optimizar estos recursos para que la comunidad tome conciencia e impulse talleres, cursos de responsabilidad social y hasta cómo cultivar sus propios alimentos”, declaró.

Parte del trabajo incluyó una investigación de más de 100 páginas sobre diversos temas, por ejemplo, el levantamiento de texturas, donde encontraron materiales para la elaboración del comedor, dijo el arquitecto Óscar León Medina, quien añadió que incluyeron baños secos, arquitectura que facilitara la iluminación y ventilación natural permanente.

La licenciada en Diseño de Interiores y Ambientación, Carolina Herrera Valdivia, apuntó que también incluye tecnología y reciclaje. Una empresa apoyó con un prototipo para reutilizar las botellas de plástico, fueron impresas en 3D y logramos filamentos para crear una malla tridimensional, que brinda media sombra y delimita las áreas.

Al respecto, León Medina dijo: “Es una especie de celosía, nada más hecha con materiales reciclados y también permite que el aire fluya de lado a lado, de manera transversal”.

Apuntaron que esperan poner en marcha el trabajo; la población de la localidad está emocionada ya que tienen pocos recursos y oportunidades. Además, con el proyecto apoyamos la educación, al tener espacio para la impartición de talleres; se proyectan áreas de descanso, con tecnologías económicas, algunas ya aplicadas.

Otros compañeros que participaron en la creación de este proyecto, y que también son del último grado de la maestría, son: Carlos Castellón de León, José González Rocha, Ana Rosales Vega, Juan Sandoval Hernández, María Sepúlveda Leyva, Yara Tejeda Navarro, todos arquitectos, excepto esta última quien es también diseñadora de interiores.

Fuente: UdeG