UAM crea dispositivo médico para disminuir secuelas de accidentes cerebro-vasculares

Profesores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y del Centro Nacional de Investigación en Instrumentación e Imagenologi?a Médica (Ci3M), situado en la Unidad Iztapalapa de esta casa de estudios, desarrollaron un dispositivo médico para disminuir las secuelas derivadas de accidentes cerebrovasculares, quinta causa de muerte de adultos en México.

El doctor Emilio Sacristán Rock, investigador del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la UAM, expuso en entrevista que el infarto cerebral es un padecimiento muy común, con más de 17 millones de casos al año en el mundo y una muy alta mortalidad.

El proyecto desarrollado en la UAM provee una alternativa, al significar atención al enfermo incluso en una ambulancia antes de su ingreso al nosocomio u ofrecer una opción a aquellos que no disponen de lo necesario para suministrar un tratamiento en el posterior traslado donde pueda recibirlo.

El dispositivo electrónico cuenta con un cabezal para colocarlo en la testa del individuo y dos antenas que se alinean con el canal auditivo, generando un campo magnético de diez pulsos por segundo alternadamente, lo que estimula el nervio facial –en particular, el ganglio geniculado que se encuentra en el oído interno– con lo que se obtiene un rápido efecto vasodilatador en todas las arterias cerebrales que promueve el restablecimiento del flujo sanguíneo.

El prototipo esta? en la fase de pruebas clínicas y el primer estudio se hizo en siete sujetos normales –después de cientos de experimentos en animales y de conseguir la aprobación de los comités de ética y los permisos sanitarios.

Este grupo de investigación que cuenta con más de diez años de trabajo científico ha invertido más de 12 millones de dólares en desarrollar esta tecnología proveniente en su mayoría de institutos de salud de Estados Unidos y Europa, en México los recursos para ello no son suficientes.

Con ese financiamiento, el equipo de la UAM ha iniciado un estudio clínico en varios sanatorios para aplicar el tratamiento en unidades de urgencias.

Fuente: UAM